Mientras que en este año 2018 el presupuesto del sector público federal superará los 5.3 millones de millones de pesos, el Presupuesto de Egresos del Gobierno del estado de Nuevo León, será de 95 mil millones de pesos, cantidad equivalente al 1.8 por ciento del gasto federal, y eso que NL es uno de los estados más importantes del país.

Pues nada más esto nos faltaba, que el Gobierno del “Bronco” gastara en mandarse hacer unos estudios a modo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tendientes a presumir la eficiencia y el profesionalismo de su “nuevo” sistema centralizado de adquisiciones y compras, cuando lo primero que hicieron, recién llegados, fue precisamente una adquisición simulada de cobertores, que aparentemente nunca existieron, utilizando una empresa fantasma para desviar recursos públicos, información que, por supuesto, no se consigna en este “estudio”.

A principios de esta semana, la OCDE hizo público el primero de los dos estudios contratados por el Gobierno del Estado, denominado“Public Procurement in Nuevo León, México: Promoting Efficiency through Centralisation and Professionalisation”, donde se alaba el “Ambicioso Plan de Reformas” (¿Cuál?) y la Variedad de Iniciativas!! que la nueva administración estatal está implementando para potenciar la productividad, apoyándose en la Inversión en Infraestructura (No se RIA) y en la inversión en Innovación, y en Investigación y Desarrollo, así como lo lee, aunque parezca increíble.

Al leer el documento, de salida, los redactores acusan un profundo desconocimiento de las finanzas públicas en México, ya que afirman que estudios como estos, en gobiernos Sub Nacionales, son sumamente relevantes, ya que en promedio, en la OCDE, dos terceras partes del gasto gubernamental se realiza en estos niveles de gobierno, lo que denota su falta de conocimiento, ya que en nuestro país, el gasto público de los gobiernos locales (estatal y municipal) no representa ni el 20 por ciento del gasto público total.

En efecto, mientras que en este año 2018 el presupuesto del sector público federal superará los 5.3 millones de millones de pesos, el Presupuesto de Egresos del Gobierno del estado de Nuevo Leónserá de 95 mil millones de pesos, cantidad equivalente al 1.8 por ciento del gasto federal, y eso que NL es uno de los estados más importantes del país.

Para nuestras autoridades estatales, y para la OCDE, el haber “centralizado” las adquisiciones y las compras en la Secretaría de Administración, es un gran “logro” porque hace posible unificar y consolidar las compras y las licitaciones, lo que en teoría debe conducir a mejores términos y negociaciones, al contratar más volumen, es decir, se obtendrían economías de escala.

La Falacia aquí, es suponer que todas las compras gubernamentales son susceptibles de economías de escala, por ejemplo, si la secretaría de educación va a comprar pizarrones o pupitres, ninguna otra secretaría tendrá adquisiciones similares que podrían sumársele, además de que se requerirían empleados “todologos” que igual sepan qué lápices comprar o cual es el mejor equipo de resonancia magnética que ocupan los hospitales públicos.

Lo que este estudio no menciona y que sin duda es importante considerar, es que la centralización de las compras permite concentrar el poder de negociación y optimizar la capacidad para obtener “moches” y “prebendas”, controlando en menos personas los ingresos potenciales de estas prácticas indebidas, objetivo quizás superior a los expresamente señalados.

Finalmente, como el estudio lo señala, nueve de cada diez funcionarios entrevistados del sector privado en NL, tienen una elevada percepción de que existe una baja integridad en los funcionarios públicos, y que la corrupción es de frecuente, a muy frecuente, lo que llama a un serio posicionamiento para revertir esta opinión, a través de mayor transparencia y rendición de cuentas, donde la actividad de procura juega un papel fundamental, pero si ahora a los delitos les llamamos “travesuras”, pues no hay mucho que podamos esperar.

Ojalá que el señor Tesorero del Estado tenga la congruencia de catalogar este gasto dentro del rubro de “publicidad”, pues para mi resulta claro y evidente que los fines que persiguen con estos “estudios” son estrictamente promocionales, ¿o no lo cree usted así?.